Marketing

10 pages
213 views

Trabajo Práctico N°6: ANGUSTIA

of 10
All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
Share
Description
Trabajo Práctico N°6: ANGUSTIA
Transcript
  Trabajo Práctico N°6: ANGUSTIA Freud (1895). Sobre la justificación de separar de la neurastenia un determinado síndrome en calidad de ‘ neurosis de angustia ’.   APARTADO I Lo que llamo <<neurosis de angustia>> se observa en plasmación más completa o rudimentaria, en forma aislada o en combinación con otras neurosis. El cuadro clínico de la neurosis de angustia comprende los siguientes síntomas: 1.   Irritabilidad general  , en la neurosis de angustia es de ocurrencia constante y posee significación teórica. La irritabilidad acrecentada indica siempre una acumulación de excitación o una incapacidad para tolerarla, es decir, una acumulación absoluta o relativa de estímulos. 2.   Expectativa angustiada . Esta ofrece una gradación continua que se amortigua hasta lo normal, abarcado todo cuanto de ordinario se designa “estado de angustia”, “inclinación pesimista” ; pero siempre que pueda rebasa ese estado de angustia razonable, y hasta los enfermos mismos pueden discernirla como una suerte de compulsión. Una forma de expectativa angustiada referida a la salud propia se puede preservar la designación de hipocondría . Una exteriorización más lata de la expectativa angustiada seria la inclinación a la angustia de la CCm , que también varía su acrecentamiento como manía de la duda . La expectativa angustiada es el síntoma nuclear de la neurosis, en ella aflora libremente un fragmento de la teoría de esta última . Aquí está presente un quantum de angustia libremente flotante, que esta pronto a conectarse con cualquier contenido de representación que convenga. 3.    Ataque de angustia . Es otro modo en que puede exteriorizarse el estado de angustia, irrumpiendo de pronto a la conciencia, sin ser evocado por el decurso de las representaciones. Puede consistir en el sentimiento de angustia solo, o bien mezclarse con la interpretación más espontanea (como la aniquilación de la vida, la amenaza de volverse loco, o se contamina con una parestesia cualquiera, o con la perturbación de una o varias funciones corporales). De tal combinación, el paciente destaca uno u otro factor, y en su exposición es frecuente que el sentimiento de angustia quede completamente relegado o se vuelva apenas reconocible, como un malestar. 4.   La medida de la mezcla de estos elementos varía enormemente el ataque de angustia y casi cualquier síntoma puede constituir el ataque por si solo a igual título que la angustia misma. Según esto existen ataques de angustia rudimentarios y equivalentes del ataque de angustia , probablemente de igual significado. Formas conocidas del ataque de angustia: a.   Ataque de angustia acompañado por perturbaciones de la actividad cardiaca. b.   Ataque de angustia acompañado de perturbaciones de la respiración, que se acompañan siempre de una angustia reconocible. c.   Ataques de oleadas de sudor. d.   Ataques de temblores y estremecimientos, que se pueden confundir con ataques histéricos. e.   Ataques de hambre insaciable. f.   Diarreas que sobrevienen como ataques. g.   Ataques de vértigo locomotor. h.   Ataques de las llamadas congestiones. i.   Ataques de parestesias. 5.   Terror nocturno  por lo común acompañado de angustia, disnea, sudor, etc. no es más que una variedad del ataque de angustia. 6.   Vértigo. Que en sus formas más leves es mejor designar como mareo y en los más graves ataques de vértigo, este acompañado o no de angustia. No rara vez se combina con perturbaciones cardiacas y respiratorias. 7.   Sobre el estado de angustia crónica (expectativa angustiada) por un lado, y de la inclinación a los ataques de angustia con vértigo por el otro, se desarrollan dos grupos de fobias típicas :  -   A amenazas fisiológicas comunes: serpientes, tormentas, oscuridad, etc. Aquí la angustia disponible se aplica simplemente al refuerzo de aversiones que están implantadas instintivamente en todo humano. -   A la locomoción: este grupo contiene a la agorafobia con todas sus variedades colaterales. Es frecuente que exista en este caso un ataque precedente de vértigo como fundamente, pero no siempre. El vínculo de estas fobias con las fobias de la neurosis obsesiva es el siguiente: en ambas una representación se vuelve compulsiva por el enlace con un afecto disponible. Pero: 8.    Actividad digestiva con perturbaciones . Ya sea hambre insaciable, nauseas, diarreas y constipación. 9.   Las parestesias . Que la asemejan a la histeria y la conversión. 10.   La cronificación de los síntomas .   En las fobias de la neurosis de angustia : 1.   Este afecto es monótono, es siempre el de la angustia, y 2.   No proviene de una representación reprimida, es decir no aplica el mecanismo de la sustitución.   Fobias atípicas, que descansan en representaciones obsesivas: En una fobia srcinariamente simple de la neurosis de angustia el contenido de la fobia es sustituido por otra representación, vale decir que la sustitución se agrega a la fobia con posterioridad.  Freud (1915). La represión La represión no está dada cuando la tensión provocada por la insatisfacción de una pulsión se hace insoportablemente grade, para ello el organismo dispone de otros medios. Si nos atenemos a la experiencia psicoanalítica, aprendemos que la satisfacción de la pulsión sometida a la represión sería sin duda posible y siempre placentera en sí misma, pero sería inconciliable con otras exigencias y designios, es decir, provocada placer en un lugar y displacer en otros. La condición para la represión es, entonces, que el motivo de displacer cobre un poder mayor que el placer de la satisfacción. Además la experiencia psicoanalítica con las neurosis de transferencia nos impone la conclusión: la represión no es un mecanismo de defensa presente desde el srcen, no puede engendrarse antes de que se haya establecido una separación nítida entre conciente e inconciente, y su esencia consiste en rechazar algo de la conciencia y mantenerlo alejado de ella. Antes de esta etapa, los otros destinos de la pulsión como la mudanza hacia lo contrario y la vuelta hacia la persona propia, tenían a su exclusivo cargo la tarea de la defensa). Entonces entendemos que represión e inconciente son correlativos en gran medida. Podemos además, suponer una REPRESION PRIMORDIAL, una 1° fase de la represión que consiste en que a la agencia representante psíquica de la pulsión se le deniega la admisión en lo conciente. Se establece así una  fijación , a partir de ese momento. La agencia representante en cuestión persiste inmutable y la pulsión sigue ligada a ella. La 2°etapa de la represión, la REPRESION PROPIAMENTE DICHA, recae sobre los retoños psíquicos de la agencia representante reprimida o sobre unos itinerarios de pensamiento, que procedentes de alguna parte, han entrado en asociación con ella, y a partir de esa asociación, experimentan el mismo destino que lo reprimido primordial. La represión propiamente dicha es un esfuerzo de dar caza . Coexisten entonces: -   La represión que se ejerce desde la conciencia sobre lo que ha de reprimirse; -   La atracción que lo reprimido primordial ejerce sobre todo aquello con lo cual puede ponerse en conexión. La tendencia a la represión probablemente no alcanzaría su propósito si estas fuerzas (de repulsión y atracción) no cooperasen. Con facilidad olvidamos que la represión no impide a la agencia representante de la pulsión seguir existiendo en lo inconciente, continuar organizándose, formar retoños y anudar conexiones. La represión solo perturba el vínculo con un sistema psíquico, el conciente. La agencia representante de pulsión se desarrolla con mayor riqueza y menores interferencias cuando la represión la sustrajo del influjo conciente, “prolifera en las sombras y encuentra formas extremas de expresión”.  Por otro lado, se comprueba que no es cierto que la represión mantenga apartados de la conciencia a los retoños de lo reprimido primordial. Si éstos se han distanciado lo suficiente del representante reprimido (sea por desfiguraciones, sea por el número de eslabones intermedios que se intercalaron), tiene sin más acceso a la conciencia. La represión trabaja entonces, de una manera en alto grado individual. Cada uno de los retoños de lo reprimido puede tener su destino particular (el grado de desfiguración cambia radicalmente el resultado); y es en alto grado móvil, no debemos imaginar al proceso de represión como un proceso que se produce de una vez y para siempre. La represión exige un gasto de energía constante; lo reprimido ejerce una presión continua en dirección a la conciencia, a raíz de lo cual el equilibrio tiene que mantenerse por medio de una contrapresión incesante (a la que luego llamara contrainvestidura). La movilidad de la represión encuentra expresión en el dormir. Hasta aquí se ha trabajado considerando la represión de una agencia representante de pulsión entendiendo como tal a una representación (o grupo de representaciones) investida desde la pulsión con un determinado monto de energía psíquica (libido). Pero la observación clínica nos constriñe a descomponer lo que considerábamos unitario; pues nos muestra que junto a la representación interviene algo diverso, que representa a la pulsión y puede experimentar un destino de represión totalmente diferente al de la representación: el monto de afecto. Entonces cuando describamos un  caso de represión deberemos rastrear separadamente lo que se ha hecho de la representación por un lado, y de la energía pulsional por el otro. El destino general de la representación representante de la pulsión difícilmente puede ser otro que: desaparecer de la conciencia, si antes fue conciente, o seguir coartada de la conciencia si estaba en camino de devenir conciente. Mientras que el factor cuantitativo (monto de afecto) tiene 3 destinos posibles: la pulsión es sofocada por completo, de suerte que nada se descubre de ella, o sale a la luz como afecto coloreado cualitativamente de algún modo, o se muda en angustia. En cuanto al mecanismo de la represión, nos interesa saber si hay un único mecanismo de la represión o varios, y si acaso cada psiconeurosis se caracteriza por un mecanismo represivo propio. Si circunscribimos la observación a los resultados que afectan a la parte del representante, constituida por la representación advertimos que la represión crea, por regla general, una formación sustitutiva. Y sabemos también que la represión deja síntomas como secuelas. Podemos añadir que: 1-   El mecanismo de la represión no coincide con el/los mecanismos de la formación sustitutiva; 2-   Existen muy diversos mecanismos de formación sustitutiva (condensación, desplazamiento..) 3-   Los mecanismos de la represión tienen al menos algo en común, la sustracción de la investidura energética. Ejemplo de la histeria de angustia: una fobia a los animales La moción pulsional sometida a la represión es una actitud libidinosa hacia el padre, apareada con la angustia frente a él. Después de la represión, esta noción ha desaparecido de la conciencia y el padre no se presenta a ella como objeto de la libido. Como sustituto se encuentre en posición análoga un animal más o menos apto para ser objeto de angustia. La formación sustitutiva de la parte constituida por la representación se ha establecido por desplazamiento. La parte cuantitativa no ha desaparecido sino que se traspuesto en angustia. El trabajo se continúa en un 2 do  tiempo (fobia a los animales). Una represión como la fobia a los animales solo puede definirse como fracasada. El ahorro de displacer no se consiguió. Ejemplo de una histeria de conversión Lo sobresaliente de ella es que logra hacer desaparecer por completo el monto de afecto. El contenido de representación de la agencia representante de pulsión se ha sustraído radicalmente de la conciencia, como formación sustitutiva (y como síntoma) se encuentra una inervación hiperintensa, unas veces de naturaleza sensorial otras de naturaleza motriz. El lugar hiperenervado se revela, a una consideración más atenta, como una porción de la agencia representante de pulsión reprimida que ha atraído hacia si, por condensación, la investidura integra. Este tipo de represión puede juzgarse fracasada en la medida que solo se ha vuelto posible mediante extensas formaciones sustitutivas, pero respecto al monto de afecto, constituye un éxito completo. El proceso represivo en este caso se clausura con la formación de síntoma y no requiere un 2 do  tiempo. Ejemplo de un caso de neurosis obsesiva La neurosis obsesiva descansa en la premisa de una regresión por la cual una aspiración sádica remplaza a una aspiración tierna. Es un impulso hostil hacia la persona amada el que cae bajo la represión. La 1° fase del trabajo represivo alcanza un éxito pleno: el contenido de representación es rechazado y se hace desaparecer el afecto. Como formación sustitutiva hallamos una alteración del yo en la forma de unos escrúpulos de conciencia extremos (lo cual no es propiamente un síntoma). Divergen entonces formación sustitutiva y formación de síntoma. En cuanto al mecanismo de la represión, esta ha producido una sustracción de libido, pero a este fin se sirve de la formación reactiva por fortalecimiento de un opuesto. La formación sustitutiva aquí responde al mismo proceso que la represión pero se aparta de la formación de síntoma. Esa represión inicialmente buena no resise, la ambivalencia en virtud de la cual se había hecho posible la expresión por formación reactiva, es también el lugar en el cual lo reprimido consigue retornar. El afecto desaparecido retorna mudándose en angustia social, en angustia de la conciencia moral, en reproches sin medida. La representación rechazada se remplaza por un sustituto por desplazamiento, a menudo un desplazamiento a lo ínfimo. El fracaso en la represión del factor cuantitativo, afectivo, pone en juego el mismo mecanismo de la huida por medio de evitaciones y prohibiciones de que tomamos conocimiento en la fobia histérica. Pero el rechazo que pesa sobre la representación en cuanto a su ingreso a lo conciente se mantiene con tenacidad porque trae consigo la coartación de la acción. Así en la neurosis obsesiva el trabajo de la represión desemboca en una pugna estéril e interminable.  Freud (1915). Lo inconciente. CAPITULO IV: TOPICA Y DINAMICA DE LA REPRESION Concluimos que la represión es un proceso que se cumple sobre representaciones en la frontera de los sistemas inconciente y pre-cc (conciente). Ha de tratarse de una sustracción de investidura. La representación reprimida sigue teniendo capacidad de acción dentro del inconciente, por lo tanto debe de haber conservado su investidura, se ha de haber sustraído algo distinto. Tomemos el caso de la represión propiamente dicha: la represión sólo puede consistir en que a la representación se le sustraiga la investidura (pre)conciente que pertenece al sistema PrCC. La representación queda entonces desinvestida, o recibe una investidura inconciente o conserva una investidura inconciente que ya tenía. Sin embargo este proceso de sustracción de libido no basta para hacer inteligible otro proceso de la represión. No se advierte la razón por la cual la representación que sigue investida o que es provista de investidura inconciente no haría nuevos intentos por penetrar en el sistema PrCC. (En tal caso la sustracción de libido tendría que repetirse en ella, y el  juego podría seguir interminablemente.) De igual modo, este mecanismo de sustracción de investidura pre-cc no funcionaría en el caso de la represión primordial, pues se trata allí de una representación inconciente que no ha recibido aún investidura alguna del PrCC, y que por lo tanto no puede serle sustraída. Requerimos entonces de otro proceso, que en el caso del “esfuerzo de dar caza” mantenga la represión, y en el caso de la represión primordial cuide de su producción y su permanencia, y solo podemos hallarlo en el supuesto de una contrainvestidura mediante la cual el sistema PrCC se protege contra el asedio de la representación inconciente. La contrainvestidura representa el gasto permanente de energía de una represión primordial, pero es también lo que garantiza su permanencia. La contrainvestidura es el único mecanismo de la represión primordial, en el caso de la represión propiamente dicha se suma la sustracción de la investidura PrCC. Entonces Freud hace un intento de dar una explicación metapsicológica del proceso de represión en las 3 neurosis:    HISTERIA DE ANGUSTIA 1 er  fase: surge la angustia sin que se perciba ante qué. Cabe suponer que dentro del sistema icc existía una moción de amor que demandaba trasponerse al sistema PrCC, pero la investidura volcada a ella desde el sistema se le retiro al modo de un intento de huida, y la investidura libidinal inconciente de la representación fue descargada como angustia. 2 da  fase: a raíz de una eventual repetición del proceso, se dio un primer paso para domeñar el desarrollo angustia. La investidura PrCC fugada se volcó a una representación sustitutiva, que a su vez, por una parte se entramo por vía asociativa con la representación rechazada, y por la otra, se sustrajo de la represión por su distanciamiento respecto de aquella, y permitió una racionalización del desarrollo de angustia todavía no inhibible la representación sustitutiva juega ahora para el sistema cc (PrCC) el papel de una contrainvestidura (lo asegura contra la emergencia en la conciencia de la representación reprimida). Es el lugar donde arranca el desprendimiento de afecto, ahora no inhibible, y se comporta como si fuera ese el lugar de arranque. Pero el proceso de represión no está terminado, tiene aún un cometido, inhibir el desarrollo de angustia que parte del sustituto: 3 er  fase: todo el entorno asociado de la representación sustitutiva es investido con una intensidad particular, de suerte que puede exhibir una elevada sensibilidad a la excitación. Una excitación en cualquier lugar del parapeto dará, a consecuencia de su enlace con la representación sustitutiva, el envío para un pequeño desarrollo de angustia que ahora es aprovechado como señal para inhibir un desprendimiento mayor. Cuanto más lejos del sustituto temido se dispongan las contrainvestiduras
Related Documents
View more...
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks