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La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia

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La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia
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  CORRAL PÉREZ, I. 258 4. VIOLENCIA NO DISCURSO E NA POESÍA 2. La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia I SABEL  C ORRAL  P ÉREZ 1 Grupo de Investigación Filoloxía e Lingüística Galega (GI-1743) Instituto da Lingua Galega Universidade de Santiago de Compostela 1. Introducción Este trabajo busca presentar la vulneración o la transgresión de los derechos lingüísticos de las minorías, nacio-nales e inmigrantes, como un acto de violencia ejercido por una mayoría nacional que, sintiéndose superior, aspira a la homogeneización cultural y lingüística del país. Para ello, nos aproximaremos a los principales focos de discusión relacionados con el concepto de derechos lingüísticos  en la actualidad. El objetivo principal de esta contribución es dar a conocer la existencia de reivindicaciones por parte de las minorías culturales y lingüísticas, al tiempo que explicamos por qué resulta tan difícil que estas se cumplan. La tesis que defendemos en este trabajo es la siguiente: la conveniencia de respetar los derechos lingüísticos de las minorías como vía de acceso al mantenimiento y a la revitalización de las lenguas en peligro de extinción. Dicha tesis se explica siguiendo tres argumentos: la consideración de las lenguas como un patrimonio insusti-tuible de toda la humanidad, la no superioridad de unas lenguas con respecto a otras y la necesidad de hablantes para que las lenguas gocen de vitalidad. 2. Derechos lingüísticos, violencia, lenguas en peligro de extinción: conceptos y relación Comenzaremos este apartado dando una definición del término violencia . Según la Organización Mundial de la Salud, podemos definirla como el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones (Organización Panamericana de la Salud, 2003: 5). Como vemos, esta definición distingue tres tipos diferentes de violencia: autoinfligida , interpersonal   y colectiva . En este caso, centraremos nuestra atención en la tercera modalidad, la colectiva, puesto que esta incluye la vio- 1 La autora forma parte del Grupo de Investigación Filoloxía e Lingüística Galega (GI-1743). 4. Tanta brancura que eu tiña. A violencia de xénero na poesía galega escrita por mulleres 3. Fragmentacións obscenas da violencia no discurso fílmico 1. De La lengua del Tercer Reich a nuestros días » « ÍNDICE  CORRAL PÉREZ, I. 259 4. VIOLENCIA NO DISCURSO E NA POESÍA 2. La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia lencia de tipo social, político y económico, que podemos relacionar directamente con el tema que nos ocupa: el ataque a los derechos lingüísticos de las minorías, tanto nacionales como inmigrantes. Por otra parte, cuando hablamos de derechos lingüísticos estamos haciendo referencia a las manifestacio-nes o vías de desarrollo que se derivan de un derecho genérico superior, que los incluye: el derecho a la lengua , entendido como el derecho a utilizar la lengua propia, que se concreta en su uso, en una doble dirección, en tres ámbitos esenciales —administración, educación y medios de comunicación— (Soriano, 1999). La violencia lingüística, a pesar de no ser física en un sentido literal, tiene víctimas directas —las lenguas— que, en no pocas ocasiones, terminan extintas, muertas. La situación es tan delicada que podemos afirmar que «[…] si no se produce un cambio radical en el modelo de globalización, tal vez el 90% de las lenguas habladas en el mundo desaparezcan a lo largo de este siglo […]» (Marí, 2004). Según la Unesco (2003: 2), una lengua está en peligro cuando sus hablantes dejan de utilizarla, cuando la usan en un número cada vez más reducido de ámbitos de comunicación y cuando dejan de transmitirla de una genera-ción a la siguiente. Es decir, cuando no hay nuevos hablantes, ni adultos ni niños. Asimismo, siguiendo esta misma fuente, podemos afirmar que el peligro de desaparición de una lengua puede ser el resultado de fuerzas externas , tales como el sojuzgamiento militar, económico, religioso, cultural o educativo, o puede tener su causa en fuerzas internas , como la actitud negativa de una comunidad hacia su propia lengua (Unesco, 2003: 2). La relación entre estos conceptos es clara y se puede resumir en una frase: la violencia generada por la vulnera-ción de los derechos lingüísticos de las minorías pone a miles de lenguas al borde de la extinción. 3. Entender los derechos lingüísticos A continuación analizaremos brevemente el concepto de derechos lingüísticos . Para ello, nos centraremos en tres aspectos fundamentales: la visión internacional de los mismos, lo que nos lleva al debate exigencia ética versus imperativo legal; la consideración de estos como derechos colectivos, asociados a la existencia de un grupo, o como derechos individuales, vinculados al sujeto; y, por último, explicaremos la existencia de dos modalidades de derechos lingüísticos: los orientados a la promoción, ligados a la esfera pública y la visibilización de las len-guas, y los orientados a la tolerancia, más centrados en el mantenimiento de las lenguas en el ámbito privado y familiar. En este caso son derechos asociados a la vitalidad de las lenguas, reduciendo el concepto a la existencia de transmisión intergeneracional de las mismas. 4. Tanta brancura que eu tiña. A violencia de xénero na poesía galega escrita por mulleres 3. Fragmentacións obscenas da violencia no discurso fílmico 1. De La lengua del Tercer Reich a nuestros días » « ÍNDICE  CORRAL PÉREZ, I. 260 4. VIOLENCIA NO DISCURSO E NA POESÍA 2. La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia 3.1. Exigencia ética vs. imperativo legal  No debemos perder de vista, en ningún momento, que en la actualidad no existe ninguna regulación, a nivel mundial, que defienda el derecho de las personas a expresarse en lenguas autóctonas diferentes de la dominante en su país o región y que, por lo tanto, evite las consecuencias negativas de la ausencia de las lenguas minoriza-das en los ámbitos públicos y de poder. Al igual que ocurre con los Derechos Humanos, el respeto a los derechos lingüísticos depende de la legislación particular de cada Estado concreto. Esto es así porque se les considera meras exigencias éticas. Sí existen, sin embargo, textos oficiales que, en forma de Declaración o de Carta, bus-can defender los derechos lingüísticos de las minorías y salvaguardar la diversidad cultural y lingüística de los pueblos. A modo de ejemplo podemos hablar de la Declaración Universal de los Derechos Humanos  (1948) que, en su artículo 2, reconoce la igualdad de las personas independientemente de una serie de factores, entre ellos la lengua en la que se expresen. En segundo lugar cabe citar la Declaración Universal de los Derechos   Lingüísticos  (DUDL), firmada en Barce-lona en el año 1996 por diferentes instituciones y organizaciones no gubernamentales. Uno de los objetivos de este texto es corregir los desequilibrios lingüísticos de manera que asegure el respeto y el pleno desplegamiento de todas las lenguas y que establezca los principios de una paz lingüística planetaria justa y equitativa como factor principal de la convivencia social (Comité de seguimiento de la Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos, 1998: 22). Esta paz lingüística sería la antítesis de la violencia generada por la globalización y la asimilación cultural y lin-güística que propone. Este texto define la comunidad lingüística como […] toda sociedad humana que, asentada históricamente en un espacio territorial determinado, reconocido o no, se autoidentifica como pueblo y ha desarrollado una lengua común como medio de comunicación natural y de cohesión cultural entre sus miembros […] (DUDL, artículo 1, apartado 1. 1996). y propone, como ideal, el equilibrio sociolingüístico, entendido como «[…] la adecuada articulación entre los respectivos derechos de estas comunidades y grupos lingüísticos y de las personas que forman parte de ellos […]» (DUDL, artículo 2, apartado 2. 1996).De igual forma también podemos aludir a la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias  (1992), a la Declaración Universal de los Derechos Colectivos de los Pueblos (1990) o a la Declaración de las Naciones Uni-das sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007); textos todos en los que se recoge, de una forma u otra, la protección de la diversidad lingüística del área sobre la que se aplican. 4. Tanta brancura que eu tiña. A violencia de xénero na poesía galega escrita por mulleres 3. Fragmentacións obscenas da violencia no discurso fílmico 1. De La lengua del Tercer Reich a nuestros días » « ÍNDICE  CORRAL PÉREZ, I. 261 4. VIOLENCIA NO DISCURSO E NA POESÍA 2. La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia 3.2. ¿Derechos individuales o colectivos?  Es importante determinar si los derechos lingüísticos son derechos individuales o colectivos. En esta tarea, la primera dificultad que encontramos es que estamos ante un concepto muy complejo y, por lo tanto, abierto a multiplicidad de interpretaciones. Sin embargo, [...] un problema más profundo es que dicho término sugiere una falsa dicotomía con los dere-chos individuales [ya que] según la interpretación natural, el término «derechos colectivos» alude a los derechos acordados ya ejercidos por las colectividades, donde estos derechos son distintos de —y quizá conflictivos con— los derechos otorgados a los individuos que forman la colectividad (Kymlicka, 2009: 20). Para empezar, nos ayudaremos de la siguiente definición: «Los derechos colectivos son derechos humanos específicos de los cuales son titulares ciertos grupos humanos» (Grijalva, 2009: XV). Siguiendo esta afirmación, podría aceptarse que los lingüísticos forman parte de los derechos colectivos. Sin embargo, Lagepetz (2001) afirma que los derechos colectivos cumplen tres premisas: el titular del derecho es un grupo, su goce se reserva exclusivamente a los miembros de dicho grupo y son derechos que se garantizan por el valor intrínseco del mismo. Según esto, los derechos lingüísticos no encajan dentro de este modelo, por lo que se les consideraría derechos individuales. Esto es así debido a la concepción de los Derechos Humanos, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, «como derechos principalmente, y casi exclusivamente, individuales» (May, 2010: 133). No obstante, no estamos ante derechos meramente subjetivos, ante el derecho de una persona concreta de hablar una lengua determinada, sino ante la defensa de los derechos lingüísticos de todo un grupo o comunidad lin-güística; minoritaria, sí, pero representativa de una lengua y de la cultura a ella asociada. A continuación analizaremos esta cuestión a través del estudio de un caso concreto: la gestión del plurilin-güismo en el Estado español. Lo que pretendemos es ver cómo se hace frente en la práctica al dualismo indivi-dual – colectivo y determinar cuál de ellos predomina en la política lingüística española. En España el respeto y el auge de las lenguas minoritarias es una consecuencia directa de las reivindicaciones políticas de carácter nacional y no lingüístico. Esto quiere decir que «[…] el fundamento de nuestro plurilin-güismo es el régimen de autonomías político de base nacional y no otra cosa» (Herrero, 1998: 128). Así, la reali-dad española es la de un plurilingüismo territorializado por el carácter bilingüe de comunidades lingüísticas que se encuentran espacialmente localizadas (Etxebarria, 1995). Es decir, que el multilingüismo no afecta al conjunto del Estado, sino solo a algunas comunidades. La Constitución española de 1978 supuso un importante cambio con respecto a la posición oficial precedente ante la diversidad lingüística del país. Este texto no solo la reconoce sino que la valora positivamente, como se deduce del compromiso de «proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones» (Constitución Española, 1978: preámbulo). Esta idea 4. Tanta brancura que eu tiña. A violencia de xénero na poesía galega escrita por mulleres 3. Fragmentacións obscenas da violencia no discurso fílmico 1. De La lengua del Tercer Reich a nuestros días » « ÍNDICE  CORRAL PÉREZ, I. 262 4. VIOLENCIA NO DISCURSO E NA POESÍA 2. La vulneración de los derechos lingüísticos de las minorías como una forma de violencia se repite en otras partes del texto, por ejemplo en el artículo 3.3, donde se establece que «la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección».Existen diferentes interpretaciones del citado artículo 3.3. Vemos que se habla de modalidades lingüísticas, pero sin enumerar de forma explícita cada una de ellas. ¿Se refiere a todas las existentes en el Estado? Al intentar dar respuesta a esta pregunta llegamos a la conclusión de que el texto constitucional establece una diferenciación entre las variedades lingüísticas objeto de respeto y protección y «las demás lenguas españolas», a las que se hace referencia en el artículo 3.2 en los siguientes términos: «Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos». Los Estatutos que declaran la oficiali-dad de una lengua diferente del español son los de Baleares, Cataluña, Euskadi, Galicia y Valencia. Las lenguas reconocidas son el catalán —también denominada así en el Estatuto balear 2 —, gallego, euskera y valenciano. La diferencia entre las lenguas españolas y las demás modalidades lingüísticas es que «las primeras tie-nen una dimensión netamente política y así serán tratadas; [mientras que] las segundas son un bien cultural y, en consecuencia, deberán ser objeto de una política cultural» (Herrero, 1998:132).Algo que debemos tener claro es que no existe un único modelo de oficialidad para todas las lenguas del Estado. Esto es así porque la Constitución deja en manos de los Estatutos de Autonomía la elección de una modalidad u otra como vimos en el artículo 3.2. El modelo imperante en cuatro de los cinco 3  Estatutos de Autonomía que reconocen la oficialidad de una lengua minoritaria es el de compaginar la oficialidad de una lengua calificada como propia con la cooficialidad del castellano, lengua común a todo el Estado. Es el caso de Cataluña, Euskadi, Galicia y Baleares. El concepto lengua propia  es esencial para explicar el tema que nos ocupa. Se trata de un calificativo que hace referencia a la vinculación existente entre la lengua y la comunidad de hablantes, es decir, que muestra la lengua como un importante elemento de identificación de dicha comunidad. Además, podemos relacionar este término con su opuesto —extraña, ajena— para ver de forma clara el simbolismo del concepto. Esto nos lleva a afirmar que aunque ambas lenguas —castellano y lengua minoritaria— sean cooficiales, su consideración no es la misma, prevaleciendo simbólicamente la que se considera inherente a la comunidad. En los cuatro casos de los que hemos hablado aparece este concepto referido a la lengua minorizada 4 .Por otra parte, el concepto alude a la posesión, a la propiedad. Y aquí nos planteamos las siguientes cues-tiones, que enlazan con lo expuesto en este apartado: ¿a quién pertenece una lengua? ¿Se trata de un bien indi- vidual o colectivo? Hasta el momento habíamos dicho que pese a que los derechos lingüísticos no cumplen 2 «La lengua catalana, propia de las Illes Balears, tendrá, junto con la castellana, el carácter de idioma oficial» (Estatuto de Autonomía de las Illes Balears, artículo 4, apartado 1. 2007).3 El Estatuto de Autonomía de Valencia (2006) reconoce la cooficialidad de castellano y valenciano (art. 6.2) y alude a una delimitación geográfica que determine la lengua predominante en cada territorio y defina «[…] los que puedan ser exceptuados de la enseñanza y del uso de la lengua propia de la Comunitat Valenciana» (art. 6.7). 4 Artículos 4.1; 5.1 y 6.1 de los Estatutos de Baleares, Galicia y Cataluña y Euskadi, respectivamente. 4. Tanta brancura que eu tiña. A violencia de xénero na poesía galega escrita por mulleres 3. Fragmentacións obscenas da violencia no discurso fílmico 1. De La lengua del Tercer Reich a nuestros días » « ÍNDICE
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