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ARQUEOLOGÍA Y CREENCIAS DEL MAR EN LA ANTIGUA GRECIA Archaeology and marine creeds in ancient Greece. Zephyrus (2008), XLI, enero-junio; 177-195]

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RESUMEN: En este trabajo se ofrece una aproximación a la religiosidad marinera de la antigua Grecia, desde la Edad del Bronce hasta el período clásico. El discurso que proponemos se apoya en las principales fuentes arqueológicas conocidas hoy, entre
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  © Universidad de Salamanca  Zephyrus ,LXI, enero-junio 2008, 177-195 ISSN: 0514-7336 ARQUEOLOGÍA Y CREENCIAS DEL MAR EN LAANTIGUA GRECIA  Archaeology and marine creeds in ancient Greece María Isabel RODRÍGUEZ LÓPEZ Universidad Complutense. Correo-e: mirodrig@ghis.ucm.es Recepción: 2007-05-29; Revisión: 2008-01-30; Aceptación: 2008-05-26BIBLID [0514-7336 (2008), XLI, enero-junio; 177-195] R  ESUMEN : En este trabajo se ofrece una aproximación a la religiosidad marinera de la antigua Grecia,desde la Edad del Bronce hasta el período clásico. El discurso que proponemos se apoya en las principalesfuentes arqueológicas conocidas hoy, entre las que se cuentan obras artísticas, epigráficas, santuarios dedica-dos a Poseidón y exvotos marineros, además de variados relatos literarios y narraciones mitológicas. Talesfuentes ponen de relieve la importancia otorgada por los griegos a la Naturaleza, y muy en particular al pode-roso elemento marino, encarnado en las figuras de diversos dioses, y cuya proyección antropológica y cultu-ral perfiló, en gran medida, el devenir de la civilización griega.El elemento marino fue considerado por los griegos como esencia de la vida del hombre y como lugarde descanso para la eternidad. No es extraño que las supersticiones, las creencias, los mitos y toda suerte deprácticas religiosas destinadas a servir de nexo de unión entre el hombre y los dioses rectores del medio mari-no hayan constituido uno de los aspectos más relevantes de la antigua religiosidad de la Hélade y hayan con-vertido este ámbito natural, tan próximo a la vivencia humana cotidiana, en un elemento religioso, cardinalen la configuración de la identidad cultural y social del mundo griego. Palabras clave :Arqueología. Arqueología Clásica. Iconografía griega. Religión griega. Mitología griega.A BSTRACT : This paper offers an approach to the seafaring religiosity of ancient Greece, from the BronzeAge until the Classical period. The speech that we propose leans on those main well-known today archaeolo-gical sources, among which we should include different artistic and epigraphic sources, as well as those sanc-tuaries dedicated to Poseidon and votive seafaring, besides varied literary stories and mythological narrations.Such sources remark the importance granted by the Greeks to Nature, and in particular to the powerful mari-ne element, embodied in the figures of different gods, and whose anthropological and cultural projection sha-ped, in great measure, the fate of the Greek civilization.The marine element was considered by the Greeks as essence of the man’s life and as place of rest for theeternity. It is not strange that the superstitions, the beliefs, the myths and all luck of religious practices dedi-cated to serve as nexus of union between the man and the gods rectors of the marine means, have constitutedone of the most excellent aspects in the old religiosity of Greece, and have converted this natural environment,so next to the daily human life, in a religious element, cardinal in the configuration of the cultural and socialidentity of the Greek world.  Key words :Archaeology. Classical archaeology. Greek iconography. Greek religion. Greek mithology.  178  María Isabel Rodríguez López / Arqueología y creencias del mar en la antigua Grecia © Universidad de Salamanca  Zephyrus ,LXI, enero-junio 2008, 177-195 La personalidad cultural del hombre griego dela Antigüedad, sus formas de vida y su pensamien-to fueron aspectos definidos, en una dimensiónmuy significativa, por su intensa vivencia del entor-no natural que habitaba. Para forjar su propia iden-tidad cultural, los griegos de la época clásica nece-sitaron encadenar estrechamente muchas de susespeculaciones con la Naturaleza y sus particularesfenómenos y unirse, de ese modo, con ese entornoen el que se desarrolló su actividad vital. La rela-ción entre el hombre y el medio estuvo anudadacon lazos tan estrechos que no es posible realizaruna aproximación a esta sorprendente civilizaciónsin percibir en ella la manifestación perenne de esaNaturaleza en la que surgió, ni desligar los fenóme-nos naturales de las exteriorizaciones de índolereligiosa.Grecia es una tierra marinera por antonomasiay el mar un elemento que habría de convertirseen el srcen de múltiples y profundas creencias. Enun marco ideológico de tintes naturalistas, el domi-nio marítimo desempeñó un papel cardinal en lacivilización griega, ya que muchas de sus facetas,tanto históricas como legendarias, tienen al marcomo telón de fondo. La complejidad natural delpiélago, cuyos fenómenos tienen la capacidad desobrecoger el espíritu humano, su insondable gran-deza, su versatilidad, su misterio y su hermosura justifican que el mar fuera concebido por los grie-gos como morada de los dioses, espacio de mitos ycreencias.El mar fue imaginado como un dominio com-partido por los dioses y los hombres y la fuentemisma del srcen de la vida.  Las aguas simbolizan lasuma universal de las virtualidades; son fons etsrco  , el depósito de todas las posibilidades de exis-tencia; preceden a toda forma y soportan toda crea-ción… El simbolismo de las aguas implica tanto lamuerte como el renacer. El contacto con el aguaimplica siempre una regeneración… la inmersión fer-tiliza y multiplica el potencial de vida. En palabrasdel profesor Roche Cárcel, “los griegos necesita-ron de la naturaleza para autodefinirse y especial-mente del mar, al que convirtieron igualmente enuna contrafigura de la vida humana” (Roche Cár-cel, 1998). Al mismo tiempo, en el plano terrenal,el agua del mar fue una de las bases del sustentohumano, ya que tanto la pesca como las relacionescomerciales marítimas permitieron, en una impor-tante medida, la subsistencia de muchos de loshombres de la Antigüedad y también el medio deacercamiento entre civilizaciones vecinas. Los peli-gros de un abismo desconocido y su infinitudinsondable explican que el mar fuera un espaciotemido y adorado, un reino de dioses habitado porlos hombres, temerosos de su grandeza.Los primeros indicios que nos hacen suponerla existencia de una religiosidad específicamentemarinera en el ámbito mediterráneo surgieron, pro-bablemente,en la llamada Civilización del Bronce Antiguo (3000-2000 a.C.), en torno a las islas Cícla-das, y no parece una casualidad que coincidiesencronológicamente con las primeras expediciones y“aventuras” marítimas de sus habitantes. Como essabido, gracias al comercio de cabotaje algunos delos productos de elaboración cicládica se extendie-ron hasta Creta, el Mediterráneo oriental, el conti-nente griego, el Adriático, la costa provenzal o,incluso, hasta las islas Baleares (Demargne, 1964:39). Aunque el mar fuera un medio fundamental enel progreso de las Cícladas, los isleños no dependie-roncompletamente de la navegación, ya que buenaparte de sus territorios poseen suelos muy fértilesy sus depósitos metálicos de cobre, plata, plomo yoro habrían de convertirse en un elemento básicopara la nueva era griega del metal. Los suelos vol-cánicos resultaban especialmente aptos para elcultivo de la vid, al tiempo que el clima cálido yel siempre presente sol contribuyeron decisiva-mente a la calidad de los vinos, cuya fabricaciónse remonta a esta época; asimismo, en algunosvalles de altura se dio la cría de ganado y la produc-ción de trigo.Este singular marco geográfico estuvo habita-do desde el Neolítico y en él se desarrolló, desde elaño 3000 a.C., una civilización marítima y comer-cial, encargada de poner en contacto a los habitan-tes de las riberas del Egeo, como demuestran,por ejemplo, la utilización de la obsidiana de Miloo el mármol de Paros en puntos bien distantes delámbito egeo.Parece probable que los primeros habitantesde las Cícladas introdujeran el culto a la DiosaMadre, garante de la fecundidad, un culto de ori-gen Neolítico. Los hallazgos arqueológicos nosinforman sólo parcialmente de las prácticas religio-sas de estas gentes, por lo que nuestro conocimien-to es todavía muy escaso: no podemos establecercon seguridad si hubo espacios destinados al culto,aunque, como ha señalado Zervos (Zervos, 1957)algunos vestigios arqueológicos, como los exhuma-dos en el puerto de Minoa (Amorgós), permitenvislumbrar la presencia de lugares sagrados al airelibre, en una gruta sita en el interior de una granpeña. En este lugar han aparecido depósitos conpresencia de abundante cerámica, exvotos y huesos   María Isabel Rodríguez López / Arqueología y creencias del mar en la antigua Grecia 179 © Universidad de Salamanca  Zephyrus ,LXI, enero-junio 2008, 177-195 de animales. Estos hallazgos sugieren la celebra-ción de ceremonias de ofrenda e inmolación deanimales, cuyas cenizas descansarían en la roca,símbolo de la Gran Madre. Asimismo, las célebresesculturas conocidas como “ídolos cicládicos”, ylas llamadas “sartenes”, son, probablemente, mani-festaciones artísticas de naturaleza religiosa, en rela-ción con el culto a la citada divinidad femenina.Sin duda alguna, la más conocida y singularexpresión de la civilización cicládica la constituyenlas numerosas estatuillas de mármol procedentesde las necrópolis y difundidas hasta regiones tanalejadas como Cerdeña (Arias, 1967: 14), que habi-tualmente son designadas como “ídolos”. Repre-sentan, mayoritariamente, a figuras femeninas,aunque a finales del Cicládico Antiguo (CA III :2050/2000-1900/1850 a.C.), hicieron su apariciónotras tipologías (Renfrew, 1972). Estas esculturasestán fabricadas con mármol de Paros y todasposeen como denominador común su srcinalesquematización, sus perfiles redondeados y laausencia de detalles. Pueden distinguirse, no obs-tante, varios arquetipos: las que tienen forma deviolín, las que presentan los brazos cruzados bajoel pecho, las representaciones de mujeres preña-das, las mujeres que exhiben a sus hijos en brazoso sobre la cabeza y los no menos célebres músi-cos. También es muy variable su tamaño, que osci-la de los 5 centímetros de las más pequeñas hastalas grandes figuras que pueden llegar a medir 1,5metros de altura. El modelado se conseguía, entodos los casos, mediante el desgaste de la piezade mármol con la piedra de esmeril o corindón(carbón cristalizado), un extraordinario abrasivocuyo principal centro de explotación era la isla deNaxos.Como decíamos, la mayoría de estas figurashan sido exhumadas en los cementerios, lo que hadado lugar a variadas interpretaciones que lasponen en relación con el mundo funerario, espe-cialmente como amuletos para los difuntos (proba-blemente las más pequeñas), o como indicadorasdel lugar del enterramiento, a modo de estela, sibien es cierto que, en casos aislados, algunas deestas figuras no proceden de contextos fúnebres,habiendo aparecido en distintas aldeas. Las varie-dades de Kapsala y Khaliandri, pertenecientes altipo “de brazos cruzados”, muestran los pies obli-cuos y la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás,lo que sugiere una posición tumbada, acaso enrelación con el momento preciso del parto. A pesardel esquematismo característico de las representa-ciones, no se ha omitido en ellas la figuración de lossenos, bien pronunciados y de los órganos sexua-les, que suelen reproducirse mediante la conven-cional imagen del triángulo dividido (Fig. 1).Las primeras representaciones de barcos conoci-das hoy corresponden a la decoración grabada de lasdenominadas sartenes de terracota, piezas de cerá-mica oscura y de forma lenticular, que han sidointerpretadas genéricamente como recipientes detipo ritual. En ellas el mar se representa como unaininterrumpida red de espirales, de acuerdo con uncriterio abstracto, pero muy intenso y expresivo.Algunos autores han señalado la hipótesis de quepudieron haber servido, convenientemente relle-nas de agua, como espejos. La relación entre elespejo, el agua y la muerte podría explicar, en cier-to modo, la función de estos extraños objetos que F IG . 1.  Ídolo cicládico de brazos cruzados que representaa una mujer preñada. Cicládico Antiguo II. Tipo Spedos. Badisches Landesmuseum, Karlsruhe(Alemania).  180  María Isabel Rodríguez López / Arqueología y creencias del mar en la antigua Grecia © Universidad de Salamanca  Zephyrus ,LXI, enero-junio 2008, 177-195 eran frecuentemente decorados con espirales(representación gráfica que simboliza el flujo delas ondas), y con primitivas embarcaciones. Ennuestra opinión, dicha relación simbólica que aso-cia agua y muerte a través del espejo resulta espe-cialmente sugestiva, ya que es conocida en otrosámbitos culturales bien alejados temporal y geo-gráficamente (Rivera Dorado, 1999). El espejo yel agua pudieron ser concebidos, también en lasCícladas, como una puerta al inframundo, un lugaren el que pudiera producirse el tránsito al más allá,a una dimensión mágica y desconocida.Es bien sabido que pueden distinguirse, grossomodo ,dos tipologías diferentes en las “sartenes”.El llamado tipo Kampos se caracteriza por teneruna sola asa y un reverso plano, decorado con unao más incisiones en forma de espirales (la imagendel mar) dispuestas alrededor de una estrella cen-tral. Esta iconografía, aunque de difícil interpreta-ción, podría sugerir, en nuestra opinión, la relaciónentre la navegación y los astros. El segundo grupode sartenes son conocidas como tipo Syros , y se dis-tinguen morfológicamente por poseer el reversoligeramente cóncavo y dos asas puntiagudas. Ladecoración del espacio central presenta, por locomún, círculos concéntricos o espirales estampa-das, muchas veces representadas junto a barcosincisos y/o genitales femeninos, símbolo de ferti-lidad (Vermeule, 1971: 75). La iconografía quecomentamos pone de manifiesto una clara asocia-ción entre el mar y la fertilidad de las hembras,hecho que resulta especialmente significativo enotros ámbitos del Mediterráneo, y que puede ras-trearse, también, en el mundo minoico, acaso porherencia de la cultura cicládica. Las antiguas cos-mogonías del Mediterráneo subrayan, asimismo, elvínculo simbólico que une el mar y la fertilidad delas hembras dado que, como decíamos en líneasprecedentes, la concepción primigenia del marcomo fuente de toda vida, srcen de un Universovencedor del caos, debió de ser parte de las másarraigadas creencias en las culturas primitivas.Dentro de la citada tipología de Syros destacauna sartén de terracota encontrada en la tumba 174de Khalandrianí (Syros) y conservada en el MuseoArqueológico Nacional de Atenas, en cuyo círculoprincipal se representa un esquemático barco deremos, con un extremo levantado y un remate enforma de pez como insignia. El barco está rodeadopor una serie de motivos geométricos a modo deespirales. Debajo de la embarcación y separado pordos líneas de triángulos estampados opuestos enforma dentada, que repite el esquema decorativoutilizado en el borde de la sartén, se encuentra unarepresentación, también muy esquemática, del trián-gulopúbico femenino, flanqueado por lo que algu-nos autores han interpretado como dos espigas.Otras piezas análogas corroboran la misma inten-cionalidad simbólica a la que se hacía referencia enlas líneas precedentes (Fig. 2).Hemos advertido acerca de la dificultad queentraña la interpretación del significado de loshallazgos arqueológicos señalados. Resulta atrayen-te, sin embargo, suponer que tanto los “ídolos”como las “sartenes”, dados los motivos predomi-nantes en su decoración, pudieran estar en relacióncon una divinidad femenina, Diosa Madre, relacio-nada con el mar, la muerte y la fecundidad; unadivinidad primordial cuyo favor debió de consti-tuir una de las metas de los marineros de las Cícla-das. Creemos, en este sentido, que la clave de inter-pretación debe buscarse en la iconografía quesirve, de modo recurrente, para decorar las sarte-nes: redes de espirales continuas que representan elmar, la imagen de los barcos que lo surcan y larepresentación de los genitales femeninos como F IG . 2.  Sartén cicládica. Tipo Syros. Tumba 174 de Khalan-driani (M.N. Atenas).   María Isabel Rodríguez López / Arqueología y creencias del mar en la antigua Grecia 181 © Universidad de Salamanca  Zephyrus ,LXI, enero-junio 2008, 177-195 referencia explícita a la capacidad procreativa, delmedio geográfico y del ser humano que en él habi-ta y acaso a la protección de una gran Diosa, unaDiosa Madre, relacionada con el mar. Todo ello nosinvita a reflexionar acerca del universo espiritual yreligioso de esta civilización, profundamente enrai-zado en el medio marino en el que se desenvolviósu andadura histórica. Parece lógico, pues, que enla civilización cicládica el mar fuera objeto de reve-rencial respeto y el srcen de la mayor parte de lostemores y de los más profundos credos.En virtud de las riquezas proporcionadaspor los territorios de ultramar, también en la islade Creta se desarrolló, durante el segundo milenioantes de nuestra era, una civilización eminente-mente marinera. Muchos de los artesanos de la ciu-dad trabajaban para el mar: curtidores, cordeleros,tejedores, fabricantes de aparejos y otros enserespara embarcaciones, tintoreros y veleros, alfare-ros,perfumistas, y todo tipo de comerciantes. Otrostantos habitantes de la Creta minoica fueron cons-tructores de barcos, pescadores o navegantes. Gra-cias a la variedad de modelos de barcos halladoscomo parte de los ajuares funerarios y diversasrepresentaciones de navíos aparecidos en sellosminoicos, anillos y otros hallazgos arqueológicos,hoy podemos hacernos una idea bastante precisade los tipos de embarcaciones correspondientes alperíodo de esplendor minoico, entre 1500 y 1400a.C., tan variopintas como los mismos habitantesde Creta (Faure, 1984).La espiritualidad del mundo cretense se expre-só a través de cultos de carácter naturalista, en losque el elemento marino era, al mismo tiempo, refe-rencia constante de lo humano y de lo sagrado. Ala luz de los datos conocidos hoy, parece bastanteprobable que los marineros cretenses realizaranprácticas religiosas y cultuales (con cierto senti-do mágico-simbólico), para solicitar la protecciónsobrenatural en el mar y para garantizarse la pesca.Los hallazgos arqueológicos permiten entreverprácticas religiosas relacionadas con una divinidadprotectora del mar, a quien se ofrecerían los exvo-tos localizados en territorios cercanos a la orilla delmar, cuevas y acantilados rocosos. Debió de ser fre-cuente el depósito de ofrendas (copas y ánforas lle-nas de líquidos sagrados, estatuillas de arcilla yotros exvotos, realizados con gran sencillez) paraobtener el favor de una o varias divinidades mari-nas, asociadas también a los astros y las constela-ciones (Faure, 1984).Por su parte, las representaciones artísticasconocidas subrayan la trascendencia del mar en elmarco de las creencias religiosas, siendo barcos,delfines, tritones, pulpos y otros motivos mari-nos, los asuntos preferidos en la decoración de ani-llos, joyas variadas, trípodes, mesas de ofrendas,vasos cerámicos, pinturas al fresco y otros. Si con-sideramos que el arte minoico fue un fenómeno denaturaleza religiosa y que, como tal, está dotadode una profunda simbología, no podemos dejar deseñalar que los motivos representados en muchosobjetos artísticos están conectados con el mundode las creencias (Fig. 3). La idea es aún más incues-tionable cuando algunos recipientes están elabora-dos con la forma de criaturas del mar tales comotritones, nautilos o peces.La iconografía minoica parece sugerir que la Gran Diosa Madre , adorada en Creta bajo dife-rentes advocaciones, pudiera haber sido tambiénadorada bajo una forma particular de Diosa delmar (Rodríguez López, 1988) o como una Potnia Ichtynon , “Señora de los Peces”, como lo fuera ladiosa Ártemis en época tardía. También resultainteresante la posible relación de dicha divinidadmarina con Afrodita,deidad unida a losastros y a la navega-ción. Como pruebade ello baste recordaralgunas escenastalla-das en el repertorioglíptico que muestrana una figura femeninaocupando lugar pree-minenteen asuntosrelacionados con elmar y los barcos.Altares, árboles sagra-dos,el remo-timón yotros objetos enfati-zan la sacralidad deestas escenas. En unsello procedente deCnossos, por ejem-plo,una figura feme-nina aparece recos-tada sobre las olas(representadas de for-ma esquemática, deacuerdo con los con-vencionalismos cono-cidos del mundo creto-micénico); sería muyapropiado para des-cribirla señalar que F IG . 3.  Ritón de estilo marino procedente de Cnossos.1500-1450 a.C. Museode Heraclion (Creta).
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